Disciplina

Estándar

Tengo que reconocerlo, la palabra disciplina me provoca un sarpullido. No sé qué reminiscencias quedarán en mi memoria o en mi inconsciente, pero lo asocio a obediencia ciega y sacrificio. Parece que yo lo asocio más a la disciplina en el sentido militar que a “Arte, facultad o ciencia” como pone en el diccionario. Debe ser por eso que me cuesta tanto plantearme rutinas estrictas, trabajo esforzado o sacrificios… NO! Me provoca rebelión, esa no puede ser la vía, tiene que haber otra manera.

Esta duda me viene porque observo que en el momento en que mantengo hábitos saludables encuentro que me siento mucho mejor, definitivamente es así como quiero vivir. Sin embargo resulta demasiado fácil dejarse llevar por el día a día, concentrase en el trabajo sin notar siquiera que el cuerpo se resiente, entregarse a las obligaciones olvidándose de uno mismo, ceder a la comodidad y los placeres: “me lo merezco después de tanto esfuerzo”, etc. ¿Por qué parece más fácil el lado oscuro de la fuerza? No hay otra, el camino de la evolución requiere esfuerzo y sacrificio, es necesaria la disciplina. ¿O si hay otra alternativa?

Deepak Chopra acude al rescate con su propuesta en el libro de Las 7 leyes espirituales del éxito, la cuarta es la Ley del mínimo esfuerzo. Según Chopra “es la naturaleza humana hacer que los sueños se conviertan en realidad, con fa­cilidad y sin esfuerzo”  🙂 Eso me gusta más. Explicado con mis palabras, Chopra propone tres pasos para conseguir aplicar la ley del mínimo esfuerzo. Primero la aceptación del momento presente, tal y como es, perfecto. Segundo asumir la responsabilidad de nuestra situación actual sin culpabilizar a nada ni a nadie más. Y tercero abrirse a toda posibilidad de futuro o alternativa de solución, sin resistencia. Esto es profundo, vale la pena una lectura del texto más detenida y meditada.

Para mi esta alternativa es genial, detenerse en el momento y examinar desde esta perspectiva cada situación. Sin exigencias, sin presiones, aceptar la situación y la responsabilidad, que tampoco es fácil, valorar nuestras capacidades y limitaciones sin juzgar, practicar la confianza y el optimismo. Cada momento de la vida es perfecto y maravilloso, sean cuales sean las circunstancias siempre se pueden encontrar razones para disfrutar y agradecer la vida. Elijo este camino y me niego a entender la vida como un via crucis. Pero eso si, es necesario perseverar en mantener los hábitos saludables y no ceder a la comodidad.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s