Practicar el bienestar

Estándar

Nos enseñaron que Adán y Eva vivían felices en el paraíso y que desde que metieron la pata estamos todos condenados a ganarnos el pan con sudor y las mujeres, además, a parir con dolor. Trabajad y multiplicaos, ¡que buen consejo para tener una clase obrera productiva! Así nos educan y así crecemos, con el ánimo de aprender un oficio con el que ganarnos LA VIDA, que ya ni siquiera el pan, trabajar y si nos lo podemos permitir tener algún ratito de ocio o al menos el futbol, que parece satisfacer a tantos. Y sin darnos cuenta llegamos a una edad en la que estamos viejos, solos, aburridos y eso si contamos con la suerte de tener una pensión mínimamente digna. Así lo veo y es que yo nací dentro de la clase obrera.

A cierta edad ves a los niños nacer alegres, felices, cariñosos, disfrutando de la vida, pensando siempre en jugar y te das cuenta de todo lo que has perdido.  ¿A cambio de qué?  Yo creo que todo esto no es natural, que forma parte de una estructura social que cambia con el tiempo, pero que en esencia mantiene un esquema de castas o clases y que de una manera perversa condiciona la vida del prójimo. Hay que salir de esto. Podemos y debemos cambiar el mundo, pero hay que ser realistas, por más que dediquemos a ello toda nuestra vida, poco vamos a conseguir. Aún así estoy de acuerdo con Gandhi: “Casi todo lo que realice será insignificante, pero es muy importante que lo haga” y él no hizo poco.

Ahora pienso que la auténtica revolución es interior. Hay que cambiar la forma de entender la vida, liberarse del sentimiento de esclavitud, del miedo y la sensación de impotencia. Hay que hacer el cambio y atreverse a ser felices. Uno puede encontrar cientos de consejos para ser felices, en las librerías, en internet, sólo hay que saber qué es lo que le funciona a cada uno y practicarlo. Yo al acostarme por la noche pienso en las cosas maravillosas que han pasado y en las que deseo para el día siguiente, al levantarme doy gracias por la vida y elijo hacer de este día una oportunidad de disfrutar, aprender y amar. Intento encontrar cada día esos momentos de tranquilidad y gozo, recrearme en la belleza de la naturaleza, todo eso es muy necesario, hay que reajustar las prioridades. Olvida eso de que es primero la obligación y luego la devoción. Sean cuales sean las circunstancias, en la riqueza o en la pobreza, en la salud o en la enfermedad, sea lunes o domingo, las condiciones pueden ser perfectas o terribles, igualmente hay que intentar encontrar la manera de disfrutar de la vida. Avihay cuenta que hay quien en un campo de concentración encontró la manera de escribir una poesía bellísima. ¿Conocéis a Albert Casals? , me encantan sus libros.

Practicar el bienestar, día a día. Para mí es una trasformación… y una alegría 🙂

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s