Amarse a uno mismo

Estándar

Últimamente oigo hablar mucho de la autoestima, parece que estamos faltos. No me sorprende lo más mínimo, cómo iba a ser de otra manera si ya desde pequeños nuestra educación nos modela y estructura el pensamiento para suprimir iniciativas y creatividad, puntuando solo cuán capaces somos de aprehender el modelo de conocimiento establecido.

Y abundando en la cuestión de los modelos, nos bombardean constantemente con imágenes de cuerpos que solo se consiguen con dietas estrictas, medicación, mucho ejercicio y cirugía. El modelo social nos presenta en “los medios” a personas volcadas en su desarrollo profesional y en el consumo, tanto tienes, tanto vales. Una desaforada carrera por tener el último modelo de móvil o de coche, la ropa más exclusiva.

Así las cosas, cómo podemos plantearnos gozar de una buena autoestima si todos estos modelos están tan lejos de ser alcanzados por una persona en su vida normal, es más que frustrante. Reforzar la autoestima en estas condiciones no me parece suficiente, creo que hay que ir más al fondo del problema, hay que saber amarse a uno mismo de corazón. Considero que todos y cada uno de nosotros debería considerarse valioso, tal y como es. No debemos permitir que nuestro concepto del bienestar, los valores que nos motivan, la satisfacción personal, estén sólo al alcance de una élite, aceptando que es privilegio de unos pocos, ni tampoco me vale estar en la media, no hay que conformarse con la mitad. Debe ser un valor universal, al alcance de cada uno de nosotros y al 100%.

Yo creo que más que trabajar la autoestima, como si se tratara de un músculo más, necesitamos volver a mirarnos con respeto y con cariño, aprender a amarnos tal y como somos. Apreciar nuestras virtudes, conocer nuestros deseos verdaderos, nuestras particularidades, reconocer con satisfacción que avanzamos por el camino que hemos elegido recorrer libremente, sentir la llamada de una inspiración, una motivación personal y seguirla sin importarnos la opinión general.

El experimento realizado en éste vídeo “Because who is perfect?” me ha inspirado. Más que otra cosa me llama la atención la reacción de las personas al confrontar la imagen de su propio cuerpo en un maniquí, son muy diferentes al modelo normal porque son cuerpos con algún defecto. Sobre todo, la ternura de la mujer que abraza ese maniquí, minuto 3:15, me conmueve su valor y su ternura. En ese abrazo está reconociendo a ese ser maravilloso que encarna en ese cuerpo, merecedor de todo su cariño. Ella es un ejemplo a tener en cuenta, todos deberíamos ser así, capaces de mirarnos a un espejo, confrontar esa imagen, reconocernos en eso que se muestra, abrazarnos con amor y gratitud. No sólo el cuerpo físico, también nuestra personalidad.

Debemos amarnos como una madre quiere a sus hijos, así con la aceptación de lo que somos, sin juicios, porque todos estamos aquí para experimentar y aprender. No importan los defectos ni las carencias, las circunstancias que nos presenta la vida. Aprender a convertirnos en aquello que queremos ser, con respeto y con cariño. Porque si uno no sabe amarse a sí mismo, cómo va a saber amar a alguien más.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s