Celebrar la vida

Estándar

¿Alguna vez has tenido uno de esos momentos en los que sientes que la vida te sonríe? A veces pasa, un instante de felicidad plena. Y puede que no haya ocurrido nada extraordinario, simplemente porque te levantas descansado, brilla el sol o alguien te dedica un gesto de cariño.

Sin embargo esos instantes me pillan siempre de improviso, como si fuesen un regalo inmerecido. Me pregunto por qué en cambio me resulta tan natural esperar dificultades y problemas. Cuando pienso en ello me viene a la mente la imagen de uno de esos perrillos callejeros que se te arrima moviendo el rabo con mucho entusiasmo deseando una caricia, pero al mismo tiempo con tanto miedo que se acerca y recula sin atreverse del todo a recibir la caricia. Lo decía James Rodhes en la deliciosa entrevista que le hizo Pepa Fernández: tenemos miedo a la felicidad. ( Aquí la podéis oír completa)

Nos educamos en superar los retos, las dificultades, vencer las resistencias, los miedos, para eso tenemos infinitos recursos, para eso estamos preparados. Pero por más que resulte difícil o doloroso de reconocer, el terreno de los problemas lo tenemos más trabajado, es más conocido. ¿Por qué, tanto como lo anhelamos, no nos atrevemos a ser felices cuando tenemos ocasión? Hay instantes felices que pasan ligeros y se van apenas con un suspiro, luego los olvidamos y en vez de regocijarnos en él, comenzamos a anhelar otra cosa. Otras veces la fortuna nos concede algún premio. Imagino que me tocara la lotería, ¿cuanto duraría mi alegría?, al momento me estaría preocupando: hay que pagar impuestos, dónde lo voy a guardar, qué haré con él, cómo me va a afectar… ¡Qué angustia! En resumen, la felicidad parece ser fortuita, efímera y fácil de olvidar. Los problemas, los anticipo, ahondo en ellos y los mantengo en el recuerdo aunque sean una carga. No parece lógico.

Estoy entendiendo que celebrar la vida es algo que también hay que aprender y mejorar. Aprender a aprovechar al máximo y disfrutar de los instantes fortuitos de felicidad, ¡máxima prioridad!, atesorarlos y disfrutarlos como si revisáramos un álbum de fotos antiguas. Prestar atención, porque a veces estamos tan ocupados que no nos damos ni cuenta, y a la que aparece la oportunidad de recolectar una chispa de felicidad, no dejarla escapar. Para las cosas más relevantes, como disfrutar de un hogar seguro, alimentos suficientes, el amor de tus seres queridos, salud, todo eso que cuando lo tenemos lo damos por seguro y no lo valoramos, agradecer cada día, al levantase, al acostarse, al besar, al comer, al descansar. Agradecer por lo que hoy tengo y por lo que ya he disfrutado, también se puede beber alegría de los momentos pasados.

Son muchos años, décadas, siglos, de educarnos en que venimos del pecado y nacemos para sufrir, eso nos condiciona a pensar que lo único que podemos esperar de la vida son desgracias. Pero no es así, la vida está llena de maravillas, es generosa e inmensamente bella. Me permito aceptar que el sol brilla para mí, que el universo me trae bendiciones sin límite y me entrego a disfrutarlas plenamente, no quiero dudar ni que los miedos o los temores me impidan gozar de la vida tanto como sea posible. Me permito celebrar la vida y además le pongo la música de Axel 😀

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s